El hombre puede ser infinitamente cruel con su semejante. Puede ser cruel sin conocer al prójimo, sin haberle visto el rostro o sostenido su mirada. Puede ser cruel por decisión soberana y autónoma. como si ese prójimo no fuera un espejo.

Cuando destruye al espejo, se destruye a si mismo. 

Mario Benedetti, “La Borra del Café”
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2 pensamientos sobre “Crueldad”

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